VOLVER A CAMINAR: EL PAPEL DE LA ELECTROACUPUNTURA

En la rehabilitación neurológica veterinaria, nos enfrentamos a diario a casos donde el pronóstico inicial es desalentador. Los tutores llegan a nuestra clínica con el corazón encogido, buscando una última esperanza para sus compañeros de cuatro patas.

Hoy queremos compartir con ustedes uno de esos casos que nos recuerdan por qué amamos lo que hacemos y por qué nunca debemos dar nada por sentado.

Un caso clínico de pronóstico reservado

Tom es un perro Teckel de seis años, que llegó a Soul Vet tras haber sido sometido a una cirugía de columna debido a una lesión medular severa T13-L1. Su cuadro clínico previo a la intervención era crítico: no presentaba sensibilidad profunda ni superficial. Lamentablemente, tras la cirugía, su estado neurológico se mantenía exactamente igual.

Sin sensibilidad en sus extremidades posteriores, el pronóstico para la recuperación de la función motora y volver a caminar era sumamente grave. Sin embargo decidimos diseñar un plan de rehabilitación intensivo y dar la pelea.

El enfoque integrativo

Desde el inicio, combinamos la tecnología de K-Láser para reducir la inflamación y estimular el tejido a nivel celular, con sesiones de electroacupuntura.

Lo que ocurrió a continuación superó todas nuestras expectativas: ¡tras la primera sesión de electroacupuntura, Tom comenzó a mostrar los primeros signos de mejoría!.

Tras completar apenas 5 sesiones, Tom volvió a caminar por sus propios medios!

¿Cómo actúa la electroacupuntura en lesiones medulares tan severas?

Muchos tutores nos preguntan qué es exactamente la electroacupuntura y por qué es tan potente en comparación con la acupuntura tradicional, especialmente en pacientes neurológicos complejos.

Cuando ocurre una lesión medular grave, la comunicación eléctrica y química entre el cerebro y las extremidades se interrumpe casi por completo. La electroacupuntura consiste en insertar agujas de acupuntura en puntos estratégicos y conectar a ellas un dispositivo que emite una corriente eléctrica suave y controlada de baja frecuencia.

Esta estimulación genera respuestas fisiológicas profundas en el sistema nervioso:

Despertar axonal y neuroplasticidad: La microcorriente eléctrica ayuda a "despertar" las vías nerviosas que han quedado bloqueadas o en estado de shock tras el trauma y la cirugía, estimulando la regeneración de los axones.

Activación de los Generadores de Patrones Centrales (CPGs): La médula espinal posee redes de neuronas capaces de generar los movimientos rítmicos de la marcha de manera semiautónoma. La electroestimulación es clave para reactivar estos "motores" internos y hacer que la médula recuerde cómo coordinar las patas.

Neuromodulación y analgesia: Favorece la liberación de endorfinas y reduce de forma importante la inflamación perineural, calmando el sistema nervioso central.

Aumento de la vascularización: Mejora el flujo sanguíneo local en la zona afectada, aportando el oxígeno y los nutrientes indispensables para que el tejido medular intente repararse.

La constancia hace la diferencia

El caso de Tom es la prueba tangible de que la fisioterapia y la neurología veterinaria pueden cambiar por completo la calidad de vida de un paciente, incluso cuando el panorama inicial es oscuro.

Cada pequeño paso que da un paciente recuperado es una victoria compartida entre el esfuerzo de su familia, la constancia en las sesiones y el trabajo especializado de nuestro equipo.

Florencia Baudino

Licenciada en veterinaria.

Número de Colegiada 1382

Siguiente
Siguiente

EL DOLOR INVISIBLE: CUANDO LOS GATOS SUFREN EN SILENCIO